
Nos puede llevar minutos, meses, e incluso años, pero al final debemos afrontar las consecuencias de nuestras acciones reactivas. Desde ya, los tropiezos están presentes en nuestras vidas debido a esa fuerza llamada juicio; y los juicios caen sobre nosotros de la misma forma en que nosotros tratamos de ejercer juicio sobre otras personas. Recordar que nuestras propias palabras no funcionan como una sentencia contra nosotros mismos siempre es bueno. No podemos enjuiciar nuestra propia persona. Por lo tanto, la vida está inteligentemente diseñada de forma que siempre nos encontramos y nos relacionamos con personas que cometen errores y pecados similares a los nuestros. Cuando los juzgamos, en ese momento estamos sellando nuestro propio destino. Pero imaginate que pudiéramos contenernos de juzgar a nuestros amigos, familia y una que otra persona que choca con nosotros . Si esto fuera así, los juicios contra nosotros nunca podrían afectarnos.
Cada frase, cada palabra que decimos, cada cosa que hacemos , es un boomerang que lanzamos . Todos esos millones de boomerangs retornan inevitablemente a nosotros, a nuestras vidas: tanto los buenos como los malos .
Esperar que una fuerza externa nos haga feliz es precisamente lo que nos coarta la posibilidad de captar alegría y esa propia felicidad. La felicidad es una elección que tenemos que hacer una y mil veces...
En cualquier caso, la idea de la balanza es tomar dos elementos opuestos y distintos y comprobar la diferencia entre ambos. Pesar todas nuestras acciones , tanto las buenas como las malas. Examinar las balanzas, y tomar la decisión acerca de cómo queremos que sea nuestra vida durante el año que viene, y verificar juiciosamente hacia qué lado se inclina la balanza.
Entro la Luna en Picis ya los Libranos comenzamos a balancearnos, entre lo bonachones que somos, el aprender a decir "no" cuando es necesario y el practicar el consejo anterior que me lo dan los amigos de la Kabbalha.
Pdta: Al fondo canta Pedro Abrunhosa. UNO DE LOS MEJORES, BUENO PARA MI EL MEJOR CANTAUTOR DE PORTUGAL, UNA BELLEZA.



